Las sobras

 

Las sobras

   Entre los muchos problemas que una ama de casa ha de resolver hay también el de las «sobras». ¿Tirarlas? Es una verdadera lástima y un despilfarro. En cambio, utilizarlas, transformándolas en platos tal vez más sabrosos que los de origen,  he aquí una prueba de habilidad, y de economía, a la que toda cocinera, experta o novata, tendría que someterse. Las sobras son siempre preciosas: lo importante es saberlas aprovechar cuando y como mejor conviene, por ejemplo, cuando el frigorífico o la despensa tienen pocas provisiones, o se quiere preparar una comida sin gastar demasiado dinero. En efecto,  una sopa, un plato de carne o un pastel,  preparados con las sobras, cuestan siempre la mitad. Hay que hacer probaturas y servirse un poco de la fantasía, pero si tenéis pocas ideas y ninguna receta, en las páginas que siguen podéis encontrar muchas, de todos tipos y para todos los gustos. 

Albóndigas de arroz **

Un plato de arroz al azafrán que haya sobrado, una mozzarella (ver capítulo quesos), un huevo, pan rallado, aceite, parmesano. Poner el arroz en una fuente, añadirle el huevo y un puñado de parmesano. Amalgamar bien; luego tomar una cucharada de la mezcla, abrir un hueco en medio y colocar dentro un dado de mozzarella y dar al arroz con las manos la forma de una albóndiga. Prepararlas todas de la misma manera. Rebozarlas con el pan rallado y freírlas en mucho aceite hirviendo. Servir muy calientes, después de hacerles escurrir el aceite sobre un papel secante.

Albóndigas de pollo *

250 g de pollo sobrante, miga da dos panecillos, tres huevos,  unas hojas de albahaca, 50 g de parmesano, un pellizco de nuez moscada, un vaso de aceite, sal, pimienta, leche,  pan rallado. Pasar las sobras de pollo por el molinillo; agregarle la miga de pan mojada en leche y bien estrujada, el parmesano rallado, la albahaca picada, dos huevos, un pellizco de nuez moscada, sal v pimienta. Amalgamar los ingredientes con una cuchara de madera.  luego formar unas albóndigas grandes como una ciruela; pasarlas por el huevo batido y por el pan rallado. Freírlas en aceite hirviendo, escurrirlas luego en una hoja de papel secante y servirlas bien calientes. 

Alcachofas rellenas de carne hervida **

Ocho alcachofas, 250 g de
sobras de carne hervida, tres dientes de ajo, perejil, dos huevos, 30 g de mantequilla,  cuatro cucharadas de aceite,  sal, pimienta, 50 g de parmesano rallado.
Pasar la carne dos veces por el molinillo. Agregarle el parmesano rallado, el ajo y el perejil, picados, los 4uevos batidos, la sal y la pimienta. Amalgamar bien los ingredientes, removiendo con una cuchara de madera. Preparar las alcachofas quitando las hojas más duras y la pelusilla central. Apartar las hojas y rellenarlas con dos cucharadas de la mezcla. Colocar todas las alcachofas en una fuente para el horno, rociarlas de aceite, ponerles encima copitos de mantequilla, sazonar con sal y pimienta y cubrirlas de agua hasta la mitad. Cocerlas en el horno durante una hora. 

Arroz salteado *

250 g de arroz al azafrán,  mantequilla. Para este plato se aconseja el empleo de una sartén para fritos, o una de aquellas sartenes modernas al teflón, en las cuales la comida no se pega. Colocar en el recipiente casi 70 g de mantequilla,  dejarla dorar, luego, echarle el arroz, aplastándolo bien con una cuchara, formando una especie de tortilla. Dejar que se forme una buena corteza de un lado, luego volcarlo en un plato y dejar deslizar otra vez el arroz en la sartén, dejando que se dore y forme corteza también del otro lado. 

Barquitas de pasta **

Un plato de pasta (macarrones, tallarines, etc.)  que haya sobrado, cuatro tomates muy grandes, una latita de salmón, 50 g de mantequilla, una mozzarella (ver capítulo de quesos),  medio vaso de aceite, sal
y pimienta.

Lavar los tomates, cortarlos por la mitad y vaciarlos. Sazonarlos con sal y pimienta en el interior y mojarlos con un poco de aceite.  Cortar a trocitos la mozzarella y el salmón, amalgamarlos con las sobras de pasta cortada a trocitos y rellenar con esta mezcla los tomates. Colocarlos en un plato para gratinar untado de mantequilla, esparcirles por encima copitos de mantequilla y rociar con el aceite que queda. Se mete al horno durante cuarenta minutos y se sirve.

Budín de pollo ***

Sobras de pollo hervido,  150 g de jamón en dulce,  dos huevos, medio vaso de nata, sal, pimienta,  mantequilla, una cucharada de harina, un cuarto de leche, parmesano. Deshuesar muy bien el pollo y pasar la carne por el molinillo junto con el jamón. Poner al fuego una cazuela con una nuez de mantequilla y dejarla fundir; añadir la harina, remover y cuando está dorada diluir la mezcla con la leche, sazonar con sal y pimienta y seguir removiendo la salsa hasta que haya espesado. Quitarla del fuego y dejarla entibiar; añadirle la nata, las dos yemas de huevo y un puñado de parmesano; amalgamar bien y mezclar todo con el pollo y el jamón hasta conseguir que todos los ingredientes estén perfectamente ligados. Untar con mantequilla un molde con agujero en medio, llenarlo con la mezcla y cocer, a a baño de María, durante una hora. Desenmoldar y servir. 

Buñuelos de arroz **

Un plato de arroz sobrante,  dos huevos, 100 g de harina,  leche, aceite, cuatro cucharadas de azúcar, la corteza rallada de medio limón, sal.  Estos buñuelos dulces se pueden preparar también con arroz salado, si éste ha sido hervido o cocido de manera sencilla, es decir,  sin salsas ni especias. Colocar pues el arroz en una fuente, agregarle un huevo entero y una yema, el azúcar (que anulará casi por campleto el sabor de la sal), la corteza rallada de limón, la harina y unas cucharadas de leche. La mezcla ha de ser muy consistente y con ella se tienen que formar unas albóndigas grandes como huevos que después se aplastarán. Poner al fuego la sartén de los fritos con mucho aceite, y cuando está hirviendo se van friendo los buñuelos, dejándolos dorar. Se sirven muy calientes, después de ponerlos a escurrir el aceite sobre un papel secante.

... continuará