Erotomanía, paladares lujuriosos

   Este esta entrada especial, reservado a los Lotarios atrevidos,  de paladares lujuriosos, la avidez de cuyos deseos exija una dieta más diabólicamente planeada. 
   Si el compartir estos secretos conmigo os hiciera sentiros culpables, dejad que os tranquilice con las palabras de F. H. Bradley: «Allí donde todo es malo, bueno será conocer lo peor». Permitidme que os asegure que tenía razón. La Historia está llena de gente famosa que no entendía el placer sino en función de sus perversiones. 
   Tomemos por ejemplo a un tipo como el rey Luis XV, que era un individuo bastante aburrido, a pesar de sus muchas cortesanas, hasta que conoció a una buena moza llamada Madame Du Barry. La Du Barry consiguió intoxicar al amigo Luis sometiéndole a las más exquisitas agonías que la depravación fuese capaz de inventar; por ella dejó de lado todos los asuntos de su reino. Y no eru sé¿lo su cama de color escarlata lo que Luis buscaha, sino también su amoral cocina. 
   Ella poseía un repertorio culinario capaz de inflamar al mismísimo demonio y hacerle bailar de frenesí. En esta entrada daré algunas de sus recetas. Vigilad con cuidado vuestras reacciones carnales; en esta selección pretendo satisfacer los apetitos de todas clases.

TRASERO DE BURRO ASADO

   «En tiempos de calamidades, el asno ha proporcionado una carne muy aceptable a los hambrientos...»"empieza André L. Simon en su Breve Enciclopedia de Gastronomía.

Carne de burro ( cortada del cuarto trasero)

6 dientes de ajo

Sal y pimienta

Mantequilla dulce fundida

Finas hiervas

1/2 cucharadita de jengibre picado

   Frotar el trasero con la mantequilla dulce fundida, el jengibre,  las finas hierhas. la sal y la pimienta. Practicar pequeños cortes en la carne e insertar, es decir mechar la carne con los dientes de ajo. Se asará durante tres horas y media en el horno a ciento noventa grados. La carne de burro es muy nutritiva y sabrosa. Una cierta lentitud en aplaudir vuestros esfuerzos por parte de vuestro amante indicaría un apetito veleidoso, pero la frigidez puede ser superada al primer bocado.

0 comentarios: